lunes, 1 de abril de 2013

Hoy no enciendo la luz



Muchas verdades has negado para ser uno más.
Muchas preguntas has ignorado.
Muchas lágrimas has reprimido. ¿Cómo vas a conocer la felicidad si no quieres llorar?

Y en el fondo de tu enmascarada alma sufres.
El peso de la enorme roca que tu te has puesto te aprisiona.

No quieres despertar.
¿Quién quiere?
Muchos lo han intentado y se han derrumbado antes de llegar a la meta.
Mucho coraje requiere recorrer el camino con sólo dos piernas. Coraje requeriría recorrerlo también con una mano amiga.
Y aún así ¿Para qué despertar?


No.

Demasiado temprano se emiten los juicios.

Cuanto antes tomes tu mano, o en cualquier caso la mía, menos atrapado estarás.












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