viernes, 11 de enero de 2013

HOMenaje.

No pensé que entrarías en mi vida, aquél día por casualidad.

No pensé que aquello que acabe odiando tuviese un lado bueno.

No imaginé que pudiese descubrirte.

Hasta aquel día. Una tarde de Abril, diste un giro a mi vida. Primavera, un autobús a nose donde. Sola.
El paisaje verde, las nubes, aquel extraño viaje en el que solo podía vagamente recordarte porque apenas te conocía.

El río y los chopos.

Ese día estuve perdida aunque tenía compañía.

Me sentí tan bien.

Y luego iluminaste mi vida llenándola de luz. Incluso en los momentos mas oscuros tú la llenabas de luz, de nostalgia, de serenidad, de amor, de vida, de lo más bonito que se pueda imaginar.
Tu esencia entraba dentro de mi y me llenaba como un halo de esperanza y de lucha.
Desde aquél mes de Abril, siempre has sido la luz al final del tunel.
Y esa primavera me hiciste flotar, volar, sentir, deslizarme.T
Te mereces poesías, imágenes, sonrisas. Porque sin moverme de sitio me haces llegar a los rincones más lejanos, donde siempre soñaré estar.

Y es que detrás de ti hay un maravilloso hombre.
Un maravilloso hombre que sin conocerme estaba ahí. Al que después conocí, otra vez en Primavera.

Esperanza.


¿Qué decir?

Divenire.


Ludovico Einaudi.

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